Aprender a cómo atar tus zapatos es un rito de iniciación ancestra  para cualquier niño. Sentirse como un «niño grande» significa ser capaz de atar su zapato, cepillarse los dientes y sentarse en una silla normal en un restaurante. Por desgracia, la mayoría de los padres no saben este truco de vida épico para atar los zapatos.

En serio, ¿por qué no simplemente nuestros padres nos enseñan esto desde el principio? Es genial.

Esto puede parecer similar a la forma en la que ata sus zapatos ya, pero una vez que la dominas, lo harás en segundos.

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