La belleza se compone de muchas cosas. Pero, tal vez, un cabello bien cuidado y sano sea el número 1 en la lista de cualquier mujer en el mundo. Es por eso que en Dicasocial investigamos qué errores cometen las mujeres que les impiden tener un cabello saludable.

Échale un vistazo a estos errores que son los más comunes, y toma nota para evitar cada uno de ellos y mantener tu cabello hermoso.

Elegir mal el champú

© Ivan Mateev/www.shutterstock.com

A la hora de cuidar el cabello es muy importante elegir bien el champú para cabello. Tomar en cuenta el tipo de pelo es fundamental a la hora de comprar un champú, ya que un producto mal elegido puede agravar la situación.

© Valua Vitaly/www.shutterstock.com

La frecuencia del lavado del cabello se debe elegir de forma individual tomando en cuenta el tipo de cabello y la calidad del agua. Si tienes pelo grasoso, tiene caso lavarlo cada 1-2 días.

Aplicarte el champú de forma incorrecta

© jazz3311/www.shutterstock.com

Antes de empezar a lavarte el cabello, debes peinarte. La cantidad de champú depende del largo del cabello. No hay que abusar de la cantidad de champú, con la experiencia te darás cuenta cuál es tu cantidad perfecta.

Antes de aplicarte el champú, debes espumarlo en las manos y, a continuación, aplicarlo a las raíces del pelo. Los movimientos deben ser masajeadores y realizarse con las yemas de los dedos, bajo ninguna circunstancia emplees las uñas, así rasguñarías la piel. A la hora de lavarte el cabello se recomienda hacer un masaje, es bueno para las raíces del pelo.

Olvidarte de la humidificación y nutrición del cabello

© Tolikoff Photography/www.shutterstock.com

El cabello pierde humedad muy rápido, por eso es necesario usar bálsamo y mascarilla que vayan con tu tipo de pelo. El bálsamo se aplica al pelo después de enjuagar el champú o junto con el champú. Se debe distribuir por el largo del pelo, evita aplicarlo en el cuero cabelludo. Respecto a las mascarillas, hay que aplicarlas con medida y no exceder la frecuencia de una vez a la semana.

Lavarte el cabello con agua demasiado caliente

© nikkytok/www.shutterstock.com

Muchas personas cometen un grave error al lavarse el cabello con agua demasiado caliente, ya que ésta activa el funcionamiento de las glándulas sebáceas. Lo ideal es lavarse el cabello con agua tibia o apenas tibia. Esta temperatura favorece la disolución de la grasa acumulada en la piel, eliminación de la suciedad y también mejora la circulación sanguínea.

Se recomienda terminar el procedimiento del lavado con una ducha fresca o fría que estimula la circulación en las raíces, y hace el pelo brillante.

Secarte el pelo con una toalla

© All kind of people/www.shutterstock.com

Después de lavarte el cabello, envuelve con cuidado la toalla en el pelo húmedo para que absorba el agua. No se recomienda hacer una especie de turbante para secar el pelo, puedes dañar los folículos. Si quieres que el pelo se seque más rápido, puedes usar de la misma forma una camiseta de algodón.

Cepillarte muy seguido y de forma agresiva

© coka/www.shutterstock.com

Puedes hacer que tu cabello se vuelva quebradizo. No te cepilles el cabello justo después de lavártelo. Los mechones húmedos se deben secar un poco, sepáralos cuidadosamente con los dedos. Después de esto puedes usar un cepillo para el cabello con dientes escasos.

Empieza a cepillar el cabello iniciando con las puntas, subiendo poco a poco hacia las raíces.

Usar rizadores o planchas en exceso

© g-stockstudio/www.shutterstock.com

Secador, plancha y otros utensilios semejantes eliminan el líquido del cabello y, como resultado, se vuelve quebradizo y seco. Si tu cabello requiere uso constante de estos aparatos, aplica un spray de protección térmica a lo largo del cabello. Al evaporarse en el proceso de peinado, protegerá tu cabello contra la resequedad.

Emplear de manera incorrecta el secador

© Andriy Goncharenko/www.shutterstock.com ? © Alliance/shutterstock.com

Para empezar, hay que secar el cabello ligeramente con una toalla. Luego a la hora del secado, utiliza el difusor: mantenlo en un ángulo agudo hacia el cabello y seca desde las raíces hasta las puntas. Este método del secado ayuda a «sellar» las escamas.

Al principio del proceso, cuando el pelo aún está muy húmedo, puedes encender el secador a una temperatura máxima para agilizar el proceso, pero conforme se va secando el cabello, baja la temperatura a media para evitar la resequedad. Para ello, elige un secador con varios modos de secado. Termina el secado con aire frío.

Alimentarte mal

© stockcreations/www.shutterstock.com

La alimentación desequilibrada hace que el organismo no pueda reponer vitaminas y minerales, y estos son esenciales para la belleza y la salud del cabello. Las proteínas de procedencia animal son necesarias para nuestro pelo.

Otro elemento importante es el zinc. Para asegurarte de que consumes este elemento, incluye en tu menú huevos, mariscos, avena, aguacate y ciruelas pasas. Tampoco olvides la importancia del hierro y calcio. Están contenidas en legumbres, pescado, aves, hígado, trigo y frutas secas.

© mauro_grigollo/www.shutterstock.com

A veces la caída y el empeoramiento drástico del estado del cabello pueden indicar la presencia de algunas enfermedades (problemas con el tracto digestivo, tiroides, cambios hormonales, estrés, diabetes). Lo que sucede es que el cabello es el último en nutrirse, así que si tienes problemas frecuentes con el pelo, es un motivo evidente para acudir a un especialista tricólogo.

Olvidarte de los sombreros

© Billion Photos/www.shutterstock.com

Una gorra o un sombrero protege tu cabello del sol; un gorro caliente, del frío; y un gorrito especial para la sauna, del mal efecto del vapor caliente. Lo importante es que el tocado no te cause sensaciones incómodas ni presione el cabello.

No lavar el cepillo

© Africa Studio/www.shutterstock.com

Es necesario lavar el cepillo bajo el agua tibia al menos una vez a la semana. También es importante cambiar los cepillos viejos por nuevos a tiempo.

No despuntarte el pelo con frecuencia

© coka/www.shutterstock.com

Es necesario despuntarte el pelo al menos una vez en dos meses. Principalmente para cortar las puntas quebradas y evitar que el pelo se siga arruinando.

Dormir con el pelo suelto

© Pressmaster/www.shutterstock.com

Las chicas de pelo mediano y largo deben hacerse una trenza para dormir. Como resultado, el pelo no se enredará y será voluminoso cada mañana. El peinado en la mañana te tomará mucho menos tiempo de lo acostumbrado.